Del mismo modo, un ser humano necesita nacer, crecer, alimentarse, seleccionar los datos pertinentes (principalmente a través de los sentidos o de reflexiones propias o ajenas obtenidas en gran parte de modo sensorial) y concentrarse, antes de poder intentar resolver un problema.
Podemos hallar cierta leve similitud entre lo que necesita un ordenador y lo que necesita un ser humano para ”funcionar’ . Supongamos que se dan todas las condiciones necesarias anteriores y comienza a fluir la información: podemos hallar que tanto en el ser humano como en la computadora esa información entra mediante un sistema que podría llamarse binario o de todo o nada (sinapsis neuronal en el caso del organismo).
Ahora bien, el ordenador obtiene esa información digitalizada (binaria), pero el cerebro humano la obtiene de forma analógica, o al menos eso parece (o me parece a mí).
Una cosa es medir la cantidad de información recibida por un ordenador (los bits y todo eso) y otra muy distinta medir la obtenida por un ser humano.
No pretendo decir que el ordenador es un trasto incapaz de llegar a las alturas del cerebro humano, sino que me refiero a otro asunto. Probablemente de lo que se trata es de distinguir entre conocimiento e información. A un ordenador, como dije antes, se le proporcionan datos, digitales o binarios, como “X es blanco”.
Este dato, sin más, sólo le proporciona dos conocimientos al ordenador: que “X es blanco”, y que “no es el caso que X no es blanco”.
Sin embargo, esa frase proporciona a un cerebro humano normal multitud de datos explícitos e implícitos: que X no es amarillo, ni negro, ni verde, que X (debido a la gramática española) no es femenino, etc.
Planteada así , la cuestión que planteo puede parecer baladí e incluso errónea (y quizás lo sea); obviamente, a un ordenador se le puede proporcionar la información suficiente para que, tras recibir el dato “X es blanco”, pueda responder negativamente a preguntas como “¿Es X rojo?”, “¿es X femenino?”, etc.
Esos datos, sin embargo sólo podrá obtenerlos, nuevamente, de forma digital, no analógica. La diferencia es importante, parque una información analógica (como una fotografía, un cuadro o la visión de un paisaje) puede contener innumerables informaciones ditales, mientras que una información digital, por decirlo de algún modo, no se contiene más que a sí misma.
Todo lo anterior está intimamente relacionado con la diferencia que hay entre ver y mirar, oír y escuchar, en el sentido de diferenciar procesos inconscientes de procesos conscientes (tema que he tratado en el comentario a Cole y Scribner), pero tampoco es exactamente lo mismo. Son cosas relacionadas, pero no la misma cosa.
Porque hay otro detalle importante: aunque obtenemos información de forma analógica, sólo la convertimos en conocimiento al darle una forma digital, es decir: al elegir entre alternativas y, por tanto, desechar momentáneamente, y a veces definitivamente, multitud de datos que también podrían ser digitalizados.
Todo lo anterior plantea bastantes dificultades a la analogía ordenador/cerebro, incluso entendida de una manera leve, ya que el ordenador no puede recibir la información de manera analógica. Si podrá hacerlo en un futuro [este texto fue escrito en 1989], tal vez mediante un sistema de percepción hologramática, es otra cuestión (que tampoco parece resolver el problema quizás fundamental: la diferencia entre recibir información y saber que se está recibiendo información, entre ver y mirar, entre sintaxis y semántica.
La conclusión, quizá, sea que si el sistema nervioso funciona de manera binaria, al igual que un cerebro electrónico, ello no le impide trasmitir información analógica, algo que no es accesible, hoy por hoy, a un cerebro electrónico. El conducto por el que pasa la información tiene tal vez las mismas características fundamentales, pero ello no significa que no existan diferencias tan grandes entre las maneras en que funciona este conducto como las que existen entre dos productos de carbono como son el grafito y el diamante (no uso esta comparación aludiendo a lo sublime y lo infame: lo que me interesa es el contraste entre la manera en que grafito y diamante reciben los rayos luminosos).
Toda mi argumentación resulta confusa y débil, pero espero retomarla con mayor rigor más adelante (ayudándome, claro, por algunos libros de los que no dispongo en este momento).
En cuanto al argumento de Wiener de las páginas 194 y 195, intentaré también comentarlo en otro momento, pues me interesa mucho.
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Ahora mismo, en investigacion de IA, se presupone que el problema de sintesis esta resuelto ( Es decir, dado un problema definido, es posible llegar a una solucion optima sin necesidad de que un ser humano intervenga, para mas informacion buscar sobre programacion genetica). La principal traba, es el problema de analisis, es decir, la capacidad de hallar aquellos parametros que rigen la solucion en medio del ruido de la realidad. La unica solucion actual es a traves de redes neuronales, pero este campo es caro, ya que exigen mucho tiempo de computacion, y da la impresion de que los modelos teoricos actuales son un poco flojos