Feyerabend lamenta es que
“hoy se acepta el veredicto de científicos o de otros expertos con la misma reverencia propia de débiles mentales que se reservaba antes a obispos y cardenales (1987: 60).”
Por ello, con objeto de debilitar los cimientos del templo de la ciencia, Feyerabend intenta mostrar varias cosas: que la ciencia y la razón son una tradición entre otras, que hay tanto conocimiento en los mitos, la metafísica y otras disciplinas ‘acientíficas’ como en la ciencia, que no podemos juzgar una cultura desde los parámetros de nuestra propia cultura, que los científicos se comportan de un modo irracional, incluso desde el punto de vista de lo que ellos mismos consideran racional, y que los mejores investigadores son precisamente aquellos que no ajustan su labor a normas, reglas o metodologías.
Archivado bajo: Paranormal, ciencia, filosofía | Etiquetado: falsacionismo, Feyerabend, Feyerabend y la filosofía de la ciencia, filosofía de la ciencia, Kuhn Thomas, Popper Karl, Tratado contra el método