El mundo podría ser discreto, aunque nosotros lo veamos continuo, algo parecido a la distinción ente analógico y digital.
Del mismo modo que vemos una película y nos parece estar presenciando una continuidad, podríamos vivir en un universo parpadeante.
Un mundo flotante y siempre en movimiento formado por impresiones pasajeras a las que damos sentido, como suele presentarse en la visión budista.
Archivado bajo: filosofía | Etiquetado: budismo, cine, continuo, discreto, impresiones, mundo flotante, percepción, tramas