En La segunda parte de Enrique IV hay dos epílogos. Uno era tal vez para su presentación en el teatro, el otro para Whitehall ante la reina. En el segundo, dice Shapiro que es la única vez que oímos hablar a Shakespeare por sí y como él mismo (”Shakespeare en persona recitaría el insolente epílogo”):
“Primero mi temor, después mi reverencia; por fin mi discurso. Mi temor es no haberos agradado; mi reverencia, mi deber y mi discurso, es para pediros perdón. Si ahora esperáis un buen discurso, estoy perdido, pues lo que tengo que decir es de mi cosecha y lo que habría que decir me temo que sería mi ruina. Pero al grano, y de ahí el riesgo. Sabed, como ya es sabido, que hace poco estuve aquí al final de una obra desagradable, rogándoos paciencia y prometiéndoos otra mejor. Pensé realmente pagaros con ésta y si, cual mala expedición, no arribó a buen puerto, yo doy en quiebra y vosotros, amables acreedores, perderéis. Prometí que aquí estaría, y aquí está mi persona a merced vuestra. Hacedme una rebaja y algo os pagaré; y como tantos deudores, os prometeré infinitamente. Y con esto me arrodillo ante vosotros, aunque, la verdad, es para rezar por la reina.
Es un texto realmente interesante. Shapiro se pregunta si la obra desagradable a la que alude es la Primera Parte de Enrique IV o Las alegres comadres de Windsor. Sería interesante investigarlo.
También hay una comparación interesante con lo de la deuda y los barcos, que podría relacionarse con El mercader de Venecia (Shapireo alude a ello, aunque sin mencionar el barco).
No estoy del todo de acuerdo con Shapiro en que al decir “os prometeré infinitamente” Shakespeare quiera también decir “indefinidamente” y aluda a que “serán recompensados con obras inmortales durante mucho tiempo”. Eso es lo que prometerá, como cualquier deudor, pero no quiere decir que se afirme que eso va a ser cumplido (hay en ello una ironía, creo).
También da la impresión de que Shakesperare parece dirigirse a cierto sector de la corte, pero que parece contar con la satisfacción de la reina por la obra.
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