Destellos shakesperianos en Cardenio
En Historia de Cardenio abundan las comparaciones insípidas, como una en la que Fernando dice. “Soy menos noble que mi perro”, sin venir a cuento y sin llegar a ningún lugar después.
Pero en algunos momentos se adivina que podría haber algo que sonara un poco shakesperiano, pero que se ha perdido en el camino, tal vez en la traducción al español, tal vez porque es la adaptación de una obra de Shakespeare perdida, tal vez porque no la escribió Shakespeare. Por ejemplo en este pasaje:
DON BERNARDO No es burla mi buen Camilo, aunque en los tratos amorosos ya sabes que hay abundancia de mudanzas en media hora. El tiempo, el tiempo, vecino, hace jugadas con todos nosotros.
Parece esconderse un propósito mayor tras esta alusión al tiempo, se echa a faltar algo así como que el tiempo juega con nosotros mientras jugamos a perder el tiempo, o mientras perdemos el tiempo jugando. Pero la misma expresión “Hace jugadas con nosotros” es feísima.
Más adelante vemos un destello mejor que si merecería ser de Shakespeare:
“El tiempo, Señor! ¿Qué me dices del tiempo? Vamos, ya veo cómo son las cosas. Un poco de tiempo puede agarrarle a un hombre por la nuca y sacudirle el honor.”
Pero su desarrollo, que empieza prometedor, también acaba de extraña manera:
“Paréceme, sin embrago, vecino, que ha pasado una de dos cosas: o ha soplado un viento muy fuerte o tienes un honor muy maduro que se ha caído con facilidad. ¡Dices que el tiempo!”
Archivado bajo: teatro | Etiquetado: Cardenio, comparaciones, Esteban José, Fletcher, Historia de cardenio, metáforas, Shakespeare William