Poseídos por ideas ¿o por memes?
Se puede no estar de acuerdo con la teoría de los memes y sin embargo creer que en cierto modo somos poseídos por nuestras ideasEsto es fácil de confirmar simplemente observando cuánta gente está tan dominada por una idea que, literalmente, deja de razonar. Otras personas, generalmente razonables, tienen una parcela en la que no aplican esos razonamientos que con tanta agudeza utilizan en el resto de los asuntos. De este tipo de personas son los que están dominados por una ideología, por su amor a un club de fútbol, por la fidelidad a los principios o incluso simplemente por el amor sin más.
Sin embargo, la existencia de estas personas más bien va en contra de la teoría de los memes, pues muchas de ellas ni siquiera saben explicar en qué consiste esa idea que les domina. Así, muchos cristianos creen en la reencarnación, a pesar de que el cristianismo no apoya tal idea y sólo cree en una única reencarnación, la de la resurrección de los muertos, que tendrá lugar en el fin de los tiempos. Pero yo he conocido a muchos cristianos que se consideraban estrictamente cristianos y eran al mismo tiempo creyentes en la reencarnación.
La paradoja se hace todavía mayor cuando vemos que personas que dicen pertenecer a la misma ideología (siguen el mismo meme) explican esta ideología de maneras diferentes y hasta contradictorias.
¿Qué tipo de éxito es el de un meme que ni siquiera sabe replicarse? Si dos personas se llaman a sí mismas marxistas, cristianas o cualquier otra cosa y después, sin embrago, cada una tiene una interpretación opuesta de lo que es marxismo o cristianismo, entonces el meme en cuestión lo único que ha conseguido es trasmitir el nombre: “cristianismo”, “marxismo”, pero no el contenido.
Y si los memes son sólo los nombres sin más, me temo que la teoría de los memes ya no vale para nada porque vale para demasiadas cosas.
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